Tomografía Ocular Panamá | Análisis de Retina
Qué es la tomografía de coherencia óptica, qué enfermedades detecta antes de dar síntomas y cómo es el examen paso a paso.
Hay una prueba que le permite al oftalmólogo ver la retina como si la hubiera cortado en láminas de micras, sin tocar el ojo y sin una gota de anestesia. Se llama tomografía de coherencia óptica, casi todo el mundo la conoce como OCT, y cambió la forma de diagnosticar en oftalmología.
Qué hace exactamente
Emite un haz de luz infrarroja y mide el tiempo que tarda en volver desde cada capa del tejido. Con esas diferencias arma un corte transversal de la retina con una resolución de micras: la misma idea de una ecografía, pero con luz en vez de sonido, y mucho más fina. El resultado es un mapa donde se ve el grosor exacto de la mácula, si hay líquido donde no debería, y cuántas fibras conserva el nervio óptico.
Cómo es el examen
Se apoya la barbilla en un soporte, se mira una luz fija y el equipo hace el barrido. Dura segundos por ojo. No duele, no toca el ojo y no usa radiación, así que puede repetirse las veces que haga falta. En la mayoría de los equipos modernos ni siquiera hace falta dilatar la pupila, aunque en algunos casos el médico lo prefiere para ver la periferia.
Lo que encuentra antes de que usted lo note
En glaucoma mide el grosor de la capa de fibras nerviosas alrededor del nervio óptico. Esa capa se adelgaza años antes de que el paciente pierda campo visual, y comparar mediciones sucesivas es hoy la mejor forma de saber si la enfermedad avanza o está controlada.
En degeneración macular distingue la forma seca de la húmeda y muestra si hay líquido acumulado, que es lo que decide si toca inyectar.
En diabetes detecta el edema macular en fase muy inicial, cuando el paciente todavía lee sin problema.
También identifica membranas epirretinianas, agujeros maculares y tracciones del vítreo, hallazgos que en una exploración normal pueden pasar desapercibidos.
Por qué importa repetirla
Una sola tomografía describe un momento. El valor real aparece al comparar: el equipo superpone los estudios y marca en color dónde se perdió grosor desde la vez anterior. Esa comparación es la que permite ajustar un tratamiento a tiempo en lugar de esperar a que el paciente note el cambio, momento en que ya se perdió tejido que no vuelve.
Cuándo conviene consultar
Vale la pena preguntar por esta prueba si tiene diabetes, si hay glaucoma en su familia, si pasó de los 55 años y nunca le han estudiado la mácula, o si nota las líneas rectas onduladas. En Clínica Boyd el departamento de estudios especiales realiza tomografía de retina y de nervio óptico. Puede escribir por WhatsApp para agendar su estudio.
Preguntas frecuentes
¿La tomografía ocular duele o requiere gotas?
No duele y en la mayoría de los equipos actuales no hace falta dilatar la pupila. Se apoya la barbilla, se mira un punto y en pocos segundos está hecha.
¿En qué se diferencia de una radiografía?
No usa radiación. Trabaja con luz infrarroja y mide cómo se refleja en cada capa, así que puede repetirse cuantas veces haga falta sin riesgo.
¿Para qué enfermedades sirve?
Sobre todo para glaucoma, degeneración macular, edema macular diabético y membranas epirretinianas. También para vigilar la córnea y el nervio óptico.
¿Cada cuánto hay que repetirla?
Depende del diagnóstico. En glaucoma suele hacerse una o dos veces al año para comparar; en tratamiento con inyecciones, antes de cada ciclo.
¿Sirve si veo perfectamente?
Sí. Detecta pérdida de fibras del nervio óptico o líquido bajo la retina mucho antes de que la visión cambie, que es justamente cuando el tratamiento rinde más.
Esta información es orientativa y no sustituye la consulta con un oftalmólogo. Cada ojo es distinto y solo un examen presencial permite indicar un tratamiento.